A que soy el más guapo?
En Finca Fortuna era costumbre -y no sé si sigue siéndolo- en las noches de verano sentarse al fresco con los vecinos. Mientras los mayores hablaban los niños mirabamos las estrellas, recuerdo un cielo tan estrellado como nunca más he vuelto a ver. En Finca Fortuna nos conocíamos todos, y a veces pienso en todos mis vecinos y familia porque allí todos eramos familia.